FORMOSA
Formoseñas resaltaron la oportunidad y los beneficios de estudiar en el Instituto Politécnico

El Instituto Politécnico Formosa (IPF) “Dr. Alberto Marcelo Zorrilla” se creó por decisión del gobernador Gildo Insfrán, sobre la base de la educación pública, gratuita y de calidad en la provincia, con el fin de transformar la vida de las personas a partir del ascenso social que significa alcanzar un título de Técnico Superior en cuatro carreras que son el presente y el futuro en el campo científico y tecnológico.
Desde esa perspectiva, Formosa logra que cada vez más jóvenes y adultos, con perseverancia y sacrificio, consigan llegar a la meta de graduarse, por lo que conocer las historias de quienes transitan ese camino y los que ya lo culminaron es una manera de evidenciar lo potente y revolucionario de la educación en abrir nuevos horizontes.
“Esto es Formosa” es un ciclo de entrevistas generado desde el espacio audiovisual de la Agencia de Noticias Formosa (AGENFOR), a través del cual dos graduadas y una estudiante cuentan su experiencia en la institución ubicada en la Ruta Nacional N° 81, kilómetro 1190 de la ciudad capital.
Leila Frías tiene 18 años y está en 1° año de la Tecnicatura en Química Industrial. Oriunda de El Espinillo, un pueblo del interior de Formosa ubicado en el Departamento Pilagás, obtuvo la Beca Soberanía Tecnológica.
“La verdad que me costó un poco adaptarme porque vengo de un pueblo muy chico a una ciudad a vivir sola alejada de mis padres, además, soy hija única”, se sincera al relatar cómo fue la adaptación en un principio.
Después, a medida que fue pasando el tiempo, se fue integrando al grupo de jóvenes de su pueblo que también llegó a la ciudad capital, y sostiene que en este año 2025 aprendió “muchas cosas, más que nada lo que es compartir con las personas”.
En lo refiere a la cursada, dijo que la mantiene muy ocupada, si bien “al inicio fue muy cansador, me fui acostumbrando”, y agregó que, acceder a la beca “es una gran ayuda como estudiante del interior”.
En cuanto a cuáles fueron los motivos por los que decidió estudiar en el Instituto, señaló que su primo estudió allí, por lo que le habló de la institución. Además, “a mis padres les gusta que estudie aquí debido a las facilidades y comodidades que nos brindan, desde transporte, comida, y que se trata de una carrera que es una tecnicatura superior”.
Por su parte, Susana Cantero tiene 33 años y es una flamante egresada de la carrera de Tecnicatura Superior en Química Industrial, quien, por sus destacadas calificaciones, fue segunda escolta de la Bandera Provincial.
Su historia en el IPF comenzó de una manera peculiar ya que ella “antes de la pandemia estaba estudiando Técnico en Laboratorio, pero después lo interrumpí, hasta que cuando volvimos a la normalidad estaba como perdida y no sabía si seguirla porque ya era una persona diferente; pasaron otras cosas personales y no me sentía tan entusiasmada por la carrera entonces tenía que decidir qué hacer”, fue relatando.
En esa situación estaba de no saber qué hacer, hasta que, por su hermano, que es egresado de Mecatrónica, se fue interesando en la Tecnicatura Superior en Química Industrial.
Así fue como entonces se decidió a hacer el cursillo, apoyada también en que ella “ya tenía conocimiento en Química, o sea que tenía una base, y siempre me gustó la Matemática”.
“De ahí en más fueron dos años y medio de mucha intensidad realmente a nivel académico, pero ahora que la terminé parece que fue ayer como en un parpadeo pasó el tiempo”, esbozó muy contenta por haber logrado el objetivo.
Y agregó que, durante todo ese proceso, cursó “de lunes a viernes, en el primer año, de 8 hasta las 17 horas, para eso contamos con un transporte cada día; y en segundo año, teníamos clases también los sábados”.
Por consiguiente, el cursado “es bastante intenso y parece que uno no lo va a lograr, pero lo importante es que el Instituto siempre te da un apoyo”, a través de los profesores que “tanto a mí como a mis compañeros se esforzaron en apoyarnos y nosotros también nos juntábamos a estudiar de domingo a domingo”.
De esa manera, afirmó “logramos aprobar las materias, pero si no fuera por el acompañamiento y las posibilidades que nos dieron yo no estaría acá”.
Cantero se acordó también del personal que se ocupa de brindar “el desayuno y el almuerzo”, dijo que “son siempre amables, comparten con nosotros las buenas noticias”. Por ejemplo, recordó “cuando me recibí incluso me felicitaron las trabajadoras, es un ambiente muy lindo y familiar y ahí te das una idea de la importancia de generar ese buen clima en el estudiantado”.
Por último, Nazarena Aquino tiene 27 años y egresó de la Tecnicatura Superior en Desarrollo de Software Multiplataforma en 2025, carrera que se decidió a estudiar varios años después de terminar el secundario en el Colegio San Martín.
Recomendada por un tío que trabaja en el Polo Científico, Tecnológico y de Innovación, cuenta que ingresó al Instituto, teniendo a su familia acompañándola en todo momento. “Fue una experiencia muy linda”, sostuvo orgullosa y, al igual que las demás entrevistadas, aseveró que “el cursado es demandante, pero, al mismo tiempo, es como una segunda familia” dado que se pasa muchas horas en la institución.
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